Educación Cubana
Los estudiantes cubanos gozan de un privilegio grandísimo, pues la enseñanza es totalmente gratuita y posibilita que no exista analfabetismo. En un país donde se lucha por la igualdad de todos los hombres, por la superación integral de cada ciudadano se cumplen las medidas necesarias para esta situación. Esto nos posibilita estar preparado defensivamente al punto máximo y ser cada día mas un ejemplo incondicional para el mundo donde existen guerras innecesarias provocadas por el país que se proclama en contra del terrorismo. Un ejemplo de nuestra solidaridad hacia el mundo es que hemos llevado profesores a ciudades, regiones, sitios intrincados. La misión ¡ Yo si puedo ¡ es un ejemplo vivo , Venezuela ya es libre de analfabetismo, y otros lugares como Mexico, Colombia, Bolivia.En la mayor de las Antillas la educación rebasó las batallas por el sexto y noveno grados, por el bachillerato: es universidad para todos, desde la posibilidad de estudiar informática, derecho a otras carreras en el municipio de residencia hasta la de aprender idiomas, meteorología o historia cómodamente sentado ante el televisor de la casa.
Se instruyen no solo por libros sino por discos compactos. Desde el preescolar acceden a la computación. Disponen de instructores de arte y academias de artes plásticas. Mas, no viven época de abundancia sino de esfuerzo, de monitores que hacen las veces de maestros, de profesores todavía en formación.
El bloqueo impide contar con laboratorios de física o química donde observar demostraciones; las aprecian mediante softwares educativos. El Estado destina recursos a garantizar la mejor educación posible.
Visten apenas de esperanza. Con la alfabetización, comienzan a entender mejor la realidad: La Amazonia, los Andes, los cerros, rebosan de aulas.
Más allá del Caribe, hay discípulos cubanos que también emprenden estudios: cursan maestrías para perfeccionar sus conocimientos de medicina. Mientras salvan vidas o devuelven la visión a pueblos hermanos, dedican tiempo a superarse, como sus colegas aquí..
Porque solo el conocimiento hace libres a los hombres. En noviembre de 1922, el joven Julio Antonio Mella, entonces con 19 años de edad, funda la revista Alma Mater, con la cual propone llevar la Universidad a las calles, vistiéndola de pueblo; a la lucha, en busca de la unidad, a denunciar, exigir y movilizar, convencido de su función social.
Desde siempre a los más preparados, graduados o aún en las aulas, les ha tocado pelear en la vanguardia: otro 17 de noviembre, en 1939, los fascistas masacraron a estudiantes de Praga, porque aquellos muchachos enfrentaron a las tropas hitlerianas.
En la madrugada, la Gestapo violentó las residencias universitarias, apresó a sus inquilinos, asesinó a nueve líderes de la Unión Nacionalista Universitaria y envió a unos 1 200 jóvenes al campo de concentración de Sachsenhausen-Oranienburg, próximo a Berlín.
La Primera Asamblea Mundial de Estudiantes, celebrada en Londres en 1941, acordó elegir la fecha como Día Internacional del Estudiante.
Y Cuba les rinde homenaje. Checoslovacos y cubanos libraron batallas similares. Los nuestros tienen hoy pleno acceso a la Universidad: la han pintado de negro, de mulato, de obrero, de campesino, como quería Mella. Su reto actual consiste en prepararse cada vez más y también llevar luz a sus hermanos del mundo.
0 comentarios