Senados se opone a restricciones de comercio con Cuba
Líderes del Senado de EE.UU. reafirmaron hoy su apoyo a una medida que flexibilizaría las exportaciones de fármacos y productos agrícolas a Cuba, como un gesto humanitario para propiciar un cambio en la isla.
Durante una audiencia del Comité de Finanzas del Senado, los senadores se pronunciaron a favor de un proyecto de ley que aumentaría la venta de medicinas y productos agrícolas a Cuba.
El presidente del Comité, el demócrata Max Baucus, se quejó de que la política del Gobierno de EEUU vive anclada en el pasado y "no tiene ningún sentido ni para los cubanos ni para los estadounidenses", además de que "socava la competitividad económica de EEUU".
"Es hora de que nos replanteemos la política hacia Cuba y dirigirla hacia las realidades y oportunidades de hoy en día", agregó Baucus, que desde 2005 intenta lograr la flexibilización del comercio con Cuba.
Baucus se refirió a la decisión del Gobierno de Washington, en 2005, de endurecer la venta de fármacos y productos agrícolas a la isla, al exigir que Cuba pague al contado antes de que los cargamentos zarpen de puertos estadounidenses.
El proyecto de ley que Baucus y otros miembros del Comité presentaron a principios de este año pretende flexibilizar el comercio con Cuba y las restricciones de viaje a la isla.
El senador Charles Grassley, el republicano de mayor rango en el Comité, está a favor del levantamiento de las restricciones porque considera que eso tiene "un propósito humanitario importante".
"El sistema agrícola socialista de Cuba es deficiente y las exportaciones agrícolas de EEUU ofrecen al pueblo cubano la nutrición que necesitan", agregó Grassley.
Aunque apoya el envío de fármacos y equipos médicos, Grassley mostró su escepticismo sobre una ampliación de la relación comercial actual "hasta que veamos una reforma democrática significativa en Cuba".
El embargo contra Cuba ha suscitado siempre fuertes divisiones dentro y fuera del Congreso, que quedaron nuevamente de manifiesto entre los testigos convocados a la audiencia.
Dave McClure, presidente de la Federación Agrícola de Montana, viajó a Cuba la semana pasada junto con otros siete rancheros y agricultores, y hoy reafirmó el apoyo de líderes de su sector para normalizar las relaciones comerciales con la isla.
"Creemos que todos los productos agrícolas deben estar exentos de embargo y sanciones unilaterales, excepto cuando se trate de un conflicto armado. Los alimentos no deben utilizarse como un arma", enfatizó McClure.
El coronel retirado Lawrence Wilkerson, ex jefe de personal del otrora secretario de Estado Colin Powell, señaló que la política exterior hacia Cuba "ha fracasado miserablemente", mientras otros países ya han tomado posiciones para aprovechar los cambios que se produzcan en la isla.
Con la ayuda de capitales europeos, Cuba ha logrado realizar transacciones estratégicas, incluyendo la importación de productos estadounidenses y la expansión de su industria de níquel, observó.
España, que lidera a los países europeos en inversiones en Cuba, es un buen ejemplo del beneficio de la inversión extranjera en la isla.
Pero Frank Calzón, director ejecutivo del Centro para una Cuba Libre, un centro que promueve los derechos humanos, insistió en que el Gobierno cubano apoya el terrorismo y coopera con grupos violentos anti-estadounidenses y eso, a su juicio, no debe pasarse por alto.
"Esta no es la hora de mimar a la dictadura cubana" porque facilitar el comercio con Cuba es fortalecer al régimen de la isla, subrayó Calzón.
Durante una audiencia del Comité de Finanzas del Senado, los senadores se pronunciaron a favor de un proyecto de ley que aumentaría la venta de medicinas y productos agrícolas a Cuba.
El presidente del Comité, el demócrata Max Baucus, se quejó de que la política del Gobierno de EEUU vive anclada en el pasado y "no tiene ningún sentido ni para los cubanos ni para los estadounidenses", además de que "socava la competitividad económica de EEUU".
"Es hora de que nos replanteemos la política hacia Cuba y dirigirla hacia las realidades y oportunidades de hoy en día", agregó Baucus, que desde 2005 intenta lograr la flexibilización del comercio con Cuba.
Baucus se refirió a la decisión del Gobierno de Washington, en 2005, de endurecer la venta de fármacos y productos agrícolas a la isla, al exigir que Cuba pague al contado antes de que los cargamentos zarpen de puertos estadounidenses.
El proyecto de ley que Baucus y otros miembros del Comité presentaron a principios de este año pretende flexibilizar el comercio con Cuba y las restricciones de viaje a la isla.
El senador Charles Grassley, el republicano de mayor rango en el Comité, está a favor del levantamiento de las restricciones porque considera que eso tiene "un propósito humanitario importante".
"El sistema agrícola socialista de Cuba es deficiente y las exportaciones agrícolas de EEUU ofrecen al pueblo cubano la nutrición que necesitan", agregó Grassley.
Aunque apoya el envío de fármacos y equipos médicos, Grassley mostró su escepticismo sobre una ampliación de la relación comercial actual "hasta que veamos una reforma democrática significativa en Cuba".
El embargo contra Cuba ha suscitado siempre fuertes divisiones dentro y fuera del Congreso, que quedaron nuevamente de manifiesto entre los testigos convocados a la audiencia.
Dave McClure, presidente de la Federación Agrícola de Montana, viajó a Cuba la semana pasada junto con otros siete rancheros y agricultores, y hoy reafirmó el apoyo de líderes de su sector para normalizar las relaciones comerciales con la isla.
"Creemos que todos los productos agrícolas deben estar exentos de embargo y sanciones unilaterales, excepto cuando se trate de un conflicto armado. Los alimentos no deben utilizarse como un arma", enfatizó McClure.
El coronel retirado Lawrence Wilkerson, ex jefe de personal del otrora secretario de Estado Colin Powell, señaló que la política exterior hacia Cuba "ha fracasado miserablemente", mientras otros países ya han tomado posiciones para aprovechar los cambios que se produzcan en la isla.
Con la ayuda de capitales europeos, Cuba ha logrado realizar transacciones estratégicas, incluyendo la importación de productos estadounidenses y la expansión de su industria de níquel, observó.
España, que lidera a los países europeos en inversiones en Cuba, es un buen ejemplo del beneficio de la inversión extranjera en la isla.
Pero Frank Calzón, director ejecutivo del Centro para una Cuba Libre, un centro que promueve los derechos humanos, insistió en que el Gobierno cubano apoya el terrorismo y coopera con grupos violentos anti-estadounidenses y eso, a su juicio, no debe pasarse por alto.
"Esta no es la hora de mimar a la dictadura cubana" porque facilitar el comercio con Cuba es fortalecer al régimen de la isla, subrayó Calzón.
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